Saltar al textoPortada Anexo J. La balanza equilibrada: lo que habría sido de ajustarse a lo recibidoInicio · Biblioteca · Índice general · El mapa del árbol · DescargasPuerta:
La tercera puerta. Para quien quiera ver y tocar: aquí está cada pasaje tal como está en su fuente, con el lugar exacto donde comprobarlo. Lo que se ha leído en su fuente está asentado sobre la peña, y lleva su marca; lo que todavía no, también se dice, para que nadie lo tome por roca. La obra no reúne todo lo que existe, sino lo que ha leído y ha tenido por más relevante: si a alguien le falta algo que cambie una conclusión, que aporte dónde está, y se examinará con la misma vara. «edificó su casa sobre la peña» (Mt 7:24); «edificó su casa sobre la arena» (Mt 7:26).
Notas de trabajo (estado y trazabilidad)
Cambio del 12-oct-2026, el cierre, dentro del paso 3 (B13: Kiko, chat de 08.18, 06:3x, «si» a la forma «sin contacto documentado entre sí»; orden de 08.29, filas 709 y 710 de 08/01, tras la auditoría de 10.36): la frase en este capítulo con la forma de antes pasa a decir «sin contacto documentado» (07/herramientas/aplicar_contacto_documentado.py). Ninguna otra palabra cambia. Cambio del 12-oct-2026, los flecos del cierre (Kiko, chat de 08.28, 19:4x, a «¿sí a los seis flecos tal cual? Recomendación: sí a los seis», tal cual: «SI»; orden firme de 08.28): en J.3, «En Persia se elige un polo», la traducción del Yasna 30:3 se daba como de L. H. Mills y es la de avesta.org, palabra por palabra, la misma de 4.2: dice «de avesta.org». Quién es su traductor (avesta.org la da como de Bartholomae, por Taraporewala, «basada casi por entero en Moulton»), a 06/05 FLECOS. Ninguna otra palabra cambia. Cambio del 12-oct-2026 (Kiko: el piloto de J.6 sin números, fila 542 de 08/01, 13:4x; los cinco centros, chat de 08.26, 17:2x, tal cual: «A mí me parece que valen perfectamente. Son lógicos coherentes con todo lo que hemos tratado hasta la fecha y son las conclusiones que, a las cuales hemos llegado.»; y el texto, chat de 08.27, 18:3x, tal cual: «SI CONCUERDO»; ADELANTE de 08.27; borrador B21, construido por programa): al final de J.6, sin renumerar, el bloque «El piloto, hecho sin números»: la entrada, con el matiz de Kiko (el centro es el bien, Gn 1:10; el mal, errar ese blanco, 3.2 y F.8); las flechas de las cinco palabras; en el nivel completo, la tabla de los cinco diales, letra a letra la de los centros aprobados, y lo que sostiene cada flecha, solo con lo que la obra ya tiene y su remisión, sin dato ni número nuevos, con dos dimensiones sin flecha y su motivo; y la conclusión de dato, los dos vicios a la vez. Sin «Lectura del autor». La tabla de J.8, sin tocar. Sin palabra nueva. Ninguna otra palabra cambia. Cambio del 12-oct-2026 (Kiko, chat de 08.25, pasado por 08.25 tal cual a «¿entra el B18 así en J.1, con «Tres cosas que esta imagen no dice» y J.8 remitiendo a J.1?»: «SI»; fila 590 de 08/01; parlamento de la balanza, 08/22, 12.4; borrador B18, verificado por 08.25, fila 586): en J.0, la línea de J.1 añade «y el camino de vuelta»; en J.1, una frase al final de «La idea»; detrás de los siete gestos y su línea de fuente, el bloque «El camino de vuelta», en lista y fuera del nivel completo: siete tramos, uno por gesto, cada uno en cuatro pasos (la rama seca, la pesa, lo recibido y la puerta de la ley), con su línea de fuente; «Dos cosas que esta imagen no dice» pasa a «Tres cosas», con la tercera al final del párrafo (no sitúa a nadie, 10.9); y en J.8, una línea detrás de la tabla que remite a J.1. Sin dato ni cita nuevos. Ninguna otra palabra cambia. Cambio del 12-oct-2026 (Kiko, chat de 08.21, 11:0x, pasado por 08.21 tal cual, a «¿Entran así la pesa en 0.5 y la tabla de J.8?»: «si concuerdo»; la pesa calibrada, a las 10:5x: «concuerdo» y «si concuerdo»; parlamento de la balanza, 08/22, apartados 10 y 11): en J.0, una línea más en la lista (la de J.7 acaba ahora en punto y coma); un apartado nuevo, J.8 «La balanza, pesa a pesa», detrás de J.7 y antes de «Límite honesto de la prueba» (la idea con la pesa, la lectura de cómo se lee la tabla y una tabla de diecisiete filas y cuatro columnas, sin número y sin bloque de nivel completo: lo que expone el libro, hacia dónde se aparta la aguja, el fruto que lo muestra y lo que pesa en el otro plato; cada dato, el de su apartado); y un punto al final de «Para recordar» (borrador B17; siete celdas alineadas al aplicar con las palabras de su apartado, 08/22, 11.5). Sin dato ni cita nueva. Ninguna otra palabra cambia. Cambio del 12-oct-2026 (B13, punto 7 en otra forma; decisión de 08.18 sobre la frase que Kiko aprobó en el chat de 08.18, 06:3x: «si»; la vio 10.29): en J.1, «converge en tradiciones que no se leyeron entre sí» pasa a «sin contacto documentado entre sí». Ninguna otra palabra cambia. Cambio del 9-oct-2026 (Kiko: «Sí, ponlo en J.3»; fila 31 de 04p, los polos que faltaban en los diales): en J.3, el defecto de P7 (absolver al culpable, Pr 17:15) y el de P8 (no ejecutar la sentencia a tiempo, Ecl 8:11) con su texto de la Reina-Valera 1909; P3 y P5 siguen sin texto como vicio de quien manda, y la frase de debajo de la tabla dice por qué (seis diales con los dos vicios y dos con uno); la viñeta «Faltan polos» de «Límite honesto» pasa de cuatro principios a dos. Cambio del 9-oct-2026 (Kiko: «Sí a las tres, aplícalo y sigue con A10»; fila A7 de 03b, la obra como espejo del Estado y lo global y lo particular): al final de J.5, antes de J.6, un bloque nuevo como lectura del autor: lo global y lo particular (primero el centro, después el caso con sus variables), con las imágenes de la fuente y los animales y del árbol y sus ramas (palabras de Kiko del 6-oct) y la respuesta de plantilla (10.4). «La idea» de J.5 no cambia. ESTADO: APROBADO por Kiko el 9-oct-2026 («Sí a todo el B3 y el B4, aplícalos» en el chat de la ventana que acompaña, y «SÍ A TODO, LO PARLAMENTADO EN ESTE CONSENSO» en el de la que trabaja); borrador B4, escrito por la ventana que acompaña y aplicado por la que trabaja. Cualquier cambio posterior, con su aprobación. Sale de 04p (filas 19 a 24), 04o (1 a 6), 04g (1, 2 y 5), 04h (3.3), 04m (E) y la libreta 78. Trazabilidad: al final de cada párrafo, entre corchetes. Citas: Ezequiel 34, Mateo 7 y 20 en la Reina-Valera 1909 (10 FUENTES LEIDAS/biblia_rv1909); Daodejing 38 en Legge (10 FUENTES LEIDAS/cierre_B3_B4_9oct/taoismo_legge_sacredtexts); Proverbios 11:1, Levítico 19:36 y Aristóteles, ya en el capítulo 3 y en el anexo del 4.3. Conceptos que ancla: la semilla que se recibe y la que se siembra; el árbol recto y el torcido; los siete gestos; el centro; el dial; la ficha; la evaluación por los frutos; las tres capas; el piloto. Marcas: {fuente: …} niveles 2 y 3; {original: …} nivel 3; [trazabilidad] nivel 3; {completo} solo nivel 3; {breve} solo niveles 1 y 2. Añadido el 9-oct-2026 (Kiko: «la doble polaridad, por coherencia, en el dial» y «Sí a B7 y B8, aplícalos»; borrador B8 de la carpeta 07): en J.3, el bloque «¿Solo Aristóteles?» con la doble polaridad en seis tradiciones (30 pasajes leídos en 11), sus cinco matices («coinciden», no «convergen») y una viñeta del «Límite honesto de la prueba».

Anexo J. La balanza equilibrada: lo que habría sido de ajustarse a lo recibido

Primera versión: 9 de octubre de 2026 · Última revisión: 12 de octubre de 2026 · Cambios anotados en el capítulo: 8 · Citas leídas en su fuente: 28

Índice

En pocas palabras:

J.0 Propósito

La idea: el dial no es un método nuevo. Es el segundo paso de la vara, los frutos, hecho visible: a la posición se le añade la dirección.

La obra mide en dos pasos: primero, si los hechos son ciertos, con su fuente; después, sus frutos (0.5). La auditoría dice de cada artículo si se cumple o no (7.1), y los frutos se miden con datos (8). Este anexo añade a ese segundo paso dos cosas que ya estaban en los capítulos y no tenían nombre: la posición (si algo se queda corto o se pasa) y la dirección (si se acerca al centro o se aleja). No sustituye al «cumple o incumple»: lo lee desde arriba. A esa mirada la obra la llama la vista superior: mirar desde las leyes superiores, la ley de Dios y la natural, que son las únicas que pueden poner el centro (1.9). [04o, puntos 1 y 3; 04p, apartado 4; glosario 5.6]

Por qué va en un anexo. Porque es método, no dato, y porque el lector ya ha visto todo lo que mide: el Arca (3), la virtud entre dos vicios (anexo del 4.3), la auditoría (7) y los frutos (8). Aquí se junta y se ordena. Lo que mide se llama evaluación por los frutos, y se aplica a cosas, nunca a personas (0.2): cada persona, si quiere, se la aplica a sí misma. [04c, apartado 4; glosario 5.6]

Este anexo dice:

J.1 Las dos semillas y los dos árboles

La idea: las dos semillas no son el bien y el mal, sino lo que se recibe y lo que se siembra. El árbol se tuerce cuando lo sembrado se corta de lo recibido o se pone por encima. De cada gesto que lo tuerce hay un camino de vuelta a lo recibido, y lo anda cada uno.

Las dos semillas. La semilla que se recibe es la ley de Dios y la ley natural: no la puso ningún autor humano con interés, y se reconoce porque converge en tradiciones sin contacto documentado entre sí (0.5). Es la autoridad original (1.9). La semilla que se siembra es la costumbre y la ley escrita: la ponen las personas a partir de los hechos, de la necesidad y del acuerdo. Es la autoridad derivada (1.9), y vale tanto como su unión con la primera. Las dos hacen falta: sin la segunda no hay comunidad que se gobierne; sin la primera, la segunda no tiene de dónde recibir su título. [04g, 1.1 y 1.2; glosario 5.7]

Los dos árboles. No nacen de semillas distintas: nacen de a qué se une lo sembrado. El árbol recto crece de lo recibido, y la costumbre y la ley escrita entran en él como ramas, que valen porque están unidas al tronco. El árbol torcido crece de lo sembrado solo: en el lugar de lo recibido pone una presunción, algo dado por cierto sin prueba (0.4), y todo lo que se construye encima hereda esa raíz. Las dos cosas se comprueban distinto: la raíz recta, por convergencia; la raíz torcida, buscando el documento que la sostiene, y si no lo hay, es presunción (capítulo 5). [04g, 2.1 y 2.2]

Las cuatro partes, y dónde están en este libro. La raíz: el Arca (3), o una presunción en su lugar (5). El tronco: el orden de las leyes y la persona (1, 2 y 4), o cómo se construyó el Estado (6). Las ramas: los artículos que se cumplen y los que no (7 y anexo A). El follaje y los frutos: lo que se vive y lo que da (8 y 10).

La tabla con las cuatro partes de cada árbol, y cómo se comprueba cada una, se ve en el nivel completo.

El árbol rectoEl árbol torcidoCómo se comprueba
La raízLa ley de Dios y la ley natural: el Arca (3)Una presunción en el lugar de lo recibido (5)Convergencia (0.5); o el documento, y si no lo hay, presunción (0.4)
El troncoEl orden de las leyes y los derechos que preceden al Estado (1 y 2); discernir (4)Cómo se construyó el Estado (6)Por lógica: ¿sigue de la raíz?
Las ramasLa costumbre y la ley escrita unidas al tronco: los artículos que se cumplen (7, anexo A)Los hechos del presente: los que no se cumplen (7, anexo A)Por los frutos
El follaje y los frutosLo que se ve y se vive, y lo que daSu propio follaje y sus propios frutos (8)Los frutos se miden; el follaje se pregunta (10)

[04g, 2.2; 04h, 3.1]

El follaje no es el fruto. El Evangelio avisa de que la apariencia engaña y de que la prueba es el fruto: «guardaos de los falsos profetas, que vienen á vosotros con vestidos de ovejas, mas de dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis» (Mt 7:15-16)◦prueba ✔; «todo buen árbol lleva buenos frutos; mas el árbol maleado lleva malos frutos» (Mt 7:17)◦prueba ✔. El Daodejing dice lo mismo del hombre grande: «se queda con el fruto y no con la flor» [original: «dwells with the fruit and not with the flower», en la traducción inglesa de Legge] (Daodejing 38, en la traducción de James Legge, Sacred Books of the East, vol. 39)◦prueba ✔. Por eso los frutos se miden con datos (8) y el follaje, lo que se siente al vivir en un árbol, se pregunta y no se afirma: es la brújula, que se explica al cerrar el capítulo 10. [Mt 7:15-18, Reina-Valera Antigua; Daodejing 38, extracto comprobado el 8-oct; 04g, 2.2; fila 16 de 04p]

Dónde se tuerce un árbol: siete gestos, en dos familias. El conflicto no está en tener leyes, sino en cómo se convence y en qué hace quien manda con el título que consiguió así. Los textos del Génesis y los demás que se leyeron dan siete gestos (los textos, en 1.9, 4.2 y 4.3; aquí, su lista):

Los cuatro primeros son el mecanismo por el que se consiente sin información; los tres últimos, lo que hace con el título quien lo obtuvo así. El capítulo 5 (las presunciones) y el 6 (cómo se construyó el Estado) son, en pequeño, los mismos pasos. [04g, 2.3; 04h, 3.2; Reina-Valera Antigua]

El camino de vuelta. Cada gesto que tuerce el árbol tiene su vuelta, y la obra ya la tiene escrita. Cada tramo va en cuatro pasos: la rama seca, que es el gesto y lo que los capítulos dicen que hay que podar; la pesa que la mide, la misma de toda la obra: ¿roca o arena?, y, por sus frutos, ¿sirve más allá de sí, se sirve, o no cuida ni cumple? (0.5); lo recibido que la sana: el Arca (3), con sus textos (F), y lo que se dio, se perdió y por dónde se vuelve (3.7 y F.9); y la puerta de la ley por la que se vuelve (10). Sin la puerta, volver se oiría como salirse de la ley; con ella, se vuelve por la ley que ya existe. El camino no lo anda nadie por otro (3.7).

  1. Falsear la información. La rama seca: dar por cierto lo que no tiene documento, la presunción (0.4), y, en el capítulo 5, la presunción en el lugar del consentimiento. La pesa: ¿roca o arena? Lo recibido: las pesas y medidas justas (3.2, P4). La puerta: pedir por escrito la norma y la resolución que amparan lo que se exige, y que quede constancia (10.4).
  2. Atribuir un motivo a quien ordena, sin poder comprobarlo. La rama seca: el gesto mismo, juzgar la intención. La pesa: se pesan cosas, nunca personas ni intenciones (J.7). Lo recibido: examinar antes de castigar (3.2, P7). La puerta: la responsabilidad se establece por acto y con fuente, nunca por pertenecer a un colectivo (10.3).
  3. Prometer lo que no es suyo. La rama seca: el gesto mismo, prometer ser como dioses (Gn 3:5, arriba). La pesa: ¿roca o arena?, con la prueba de una pregunta (1.9). Lo recibido: devolver lo confiado (3.2, P5). La puerta: la pregunta por escrito, que deja constancia de lo que se responde y de lo que se calla (10.4).
  4. Mover por el deseo y la apariencia. La rama seca: lo que el capítulo 7 manda podar, dar por cumplido lo que solo está escrito, la forma que conserva el nombre y pierde la sustancia. La pesa: por sus frutos. Lo recibido: el fruto y no la flor (arriba: Mt 7:16; Daodejing 38). La puerta: el Registro de los frutos (10.8) y la brújula, que pregunta por el follaje sin darlo por prueba (10.9).
  5. Cortarse de lo recibido. La rama seca: lo que el capítulo 1 manda podar, el orden invertido, que pone la ley que escriben los hombres en el lugar de la ley de Dios; y lo que el capítulo 2, la creencia de que los derechos de la persona los da la ley. La pesa: ¿sirve más allá de sí? Lo recibido: volver a lo que se dio, que es el camino de vuelta que nombran diez tradiciones (3.7). La puerta: la metamorfosis, que el Estado se alinee con la ley que está por encima de la suya (10.2).
  6. Ponerse por encima. La rama seca: lo que el capítulo 6 manda podar, el poder que se declara el único intérprete del bien y deja de admitir corrección; y lo que el capítulo 9, la regla que aplica a cualquier empresa y no se aplica a sí mismo. La pesa: ¿sirve, o se sirve? Lo recibido: el gobernante existe para el pueblo (3.2, P1), con el hilo del Arca, servir (3.6). La puerta: un Estado que sirva al pueblo (10.1).
  7. Ser juez en su propia causa. La rama seca: lo que el capítulo 1 manda podar, la autoridad que se ejerce siendo juez en su propia causa: quien legisla gana con lo que manda (1.7). La pesa: vale también para quien pesa (0.5). Lo recibido: el castigo no es un negocio, y contra el soborno (3.2, P8). La puerta: el deslinde, con las dos partes presentes (10.7), y el jurado, ante el que la institución juzgada también puede recusar (11.1).

[parlamento de la balanza (08/22), apartados 12.2 y 12.4; parlamento 08/23, apartado 10; borrador B18; sin dato nuevo]

Tres cosas que esta imagen no dice. No dice que el Estado sea el árbol torcido: de los 169 artículos de la Constitución, 93 se cumplen (7.1); las ramas de un mismo árbol caen de un lado o de otro, y la propia obra lo dice. Y no dice que quien tuerce lo haga con mala fe: la autoridad que nace de una necesidad real y se paga con una función la cuentan varias tradiciones (1.9), y la intención de nadie es dato de esta obra (0.3). Y no sitúa a nadie: enseña el terreno, lo recibido y las puertas, pero dónde está cada uno lo mira cada uno, y la respuesta es suya (10.9). [04g, 2.4; 04h, 3.1]

J.2 El centro: quién lo pone y cómo se escribe

La idea: el centro no lo pone quien mide. Lo ponen la ley de Dios y la ley natural, por convergencia, y se escribe antes de mirar los datos.

Quién lo pone. Solo las dos leyes de arriba tienen autoridad original (1.9); por eso solo ellas pueden poner el centro. Lo que lo pone no es la opinión de nadie, sino lo que converge en tradiciones sin contacto documentado y pasa la vara (0.5). La lista corta de lo que pone el centro ya está escrita: son los nueve principios del Arca (3.2), cada uno con sus patas y su pata coja. [04d, matiz 7; 04o, «Matiz 7»; 04h, 3.3]

Cómo se escribe. Antes de medir, no después. Es la regla de la vara: «la vara va antes de los datos» (0.5). Si el centro se escribiera después de mirar los datos, se movería para que encajara con lo medido, y el dial sería una opinión con forma de cifra. Y cada verdad que pone el centro se escribe con sus condiciones: dónde, cuándo y quién la observa, para que cualquier observador pueda contrastarla. Lo que parece obvio descansa a veces en condiciones no dichas; dichas, deja de ser presunción. [04c, apartado 4, «Las capas de la presunción»; libreta 78, condición 2; 04g, 5.1]

Lo que no se puede decir. Que el centro sea «de Dios» en último término no se comprueba; lo comprobable es que no tiene autor interesado, que converge y que pasa la vara (1.9). Y «bien común» necesita una definición escrita antes de medir: la obra la toma de la clasificación de la auditoría (7.4), lo que afecta al ciudadano en su vida diaria frente a lo que organiza al poder. [04c, apartado 5; libreta 78, condición 2]

Aquí termina lo que enlazaba.Seguir con «J.3 El dial» →

J.3 El dial

La idea: el dial mide una conducta entre dos vicios, uno por defecto y otro por exceso, con la virtud en el centro. El dial maestro del Estado es «servir»: a la izquierda, no cuida ni cumple; a la derecha, se sirve.

Dos vicios y un centro. Para quien lo midió con más cuidado, la virtud no está entre el bien y el mal, sino entre dos males: «un término medio entre dos vicios: uno por exceso y otro por defecto» (anexo del 4.3, con Aristóteles). El dial es esa idea hecha instrumento: una línea con el defecto a la izquierda, el exceso a la derecha y la medida justa en el centro. Y como lo que se hace una y otra vez forma a quien lo hace (4.4), lo que mueve el dial es lo que se repite. [anexo del 4.3; 4.4; 04n Q10: Kiko, 8-oct, «sí»; 04o: defecto a la izquierda, exceso a la derecha]

¿Solo Aristóteles? No. La obra buscó la misma figura, dos excesos y un medio, en otras tradiciones, y la encontró en seis (los pasajes se leyeron en sus archivos):

Hay más pasajes (Deuteronomio, el Zhongyong 4, las Analectas XI, el arpa de Buda y Horacio) que se ven en el nivel completo.

  • Deuteronomio. «no os apartéis á diestra ni á siniestra» (Dt 5:32)◦prueba ✔: las dos desviaciones de lo mandado.
  • Zhongyong 4. «Sé por qué no se anda el camino del Medio: los sabios se pasan de él y los necios no llegan a él» [original: «I know how it is that the path of the Mean is not walked in: The knowing go beyond it, and the stupid do not come up to it.», en la traducción inglesa de James Legge] (Zhongyong 4)◦prueba ✔.
  • Analectas XI. «Pasarse es tan malo como quedarse corto» [original: «To go beyond is as wrong as to fall short.», en la traducción inglesa de James Legge] (Analectas XI, capítulo XV de Legge)◦prueba ✔.
  • El arpa de Buda. «Cuando la energía es demasiado forzada lleva a la inquietud. Cuando la energía es demasiado floja lleva a la pereza» [original: «when energy is too forceful it leads to restlessness. When energy is too slack it leads to laziness.», en la traducción inglesa de Sujato] (Aṅguttara Nikāya 6.55)◦prueba ✔.
  • Horacio. «Quien ama la áurea medianía»: el «áureo término medio» entre la alta mar y la costa peligrosa [original: «auream quisquis mediocritatem / diligit»] (Horacio, Odas II, 10)◦.

Lo que lo matiza. No todas dicen lo mismo del medio:

Conclusión, lo que arrojan los datos: seis tradiciones, Israel, el islam, la India, China, el budismo y Grecia, hablan de dos excesos y un medio, en materias distintas: el dinero, la comida y el sueño, el gobierno, la práctica y la vida elegida. Coinciden, no convergen: casi todas las fechas son aproximadas y no está comprobado que sean independientes entre sí. No dicen lo mismo del medio: en unas es una medida; en otras, una suficiencia, un mandato o un camino; y Persia pide elegir un polo. Y ninguna dice que el centro lo ponga «la ley de Dios y la ley natural»: lo sugiere solo, y de lejos, el mandato de Dt 5:32.

Lectura del autor

Lectura del autor: el dial es esa figura hecha instrumento. Lo que las tradiciones coinciden en decir es la forma, dos excesos y un medio; lo que la obra añade es quién pone el centro, la ley de Dios y la ley natural (1.9), y por eso lo escribe antes de medir. Que el medio sea una medida, una suficiencia, un mandato o un camino no rompe el dial: dice qué clase de centro es cada uno. Y lo de Mencio es la razón de que el centro se escriba antes, pero se mida con las circunstancias a la vista: el dial lleva flecha, no solo un número (J.5).

[doble polaridad: 30 pasajes de 11 tradiciones leídos en sus archivos el 9-oct-2026; Kiko, 9-oct: «por coherencia en el dial»; borrador B8]

Cómo se lee. En tres zonas, defecto, centro y exceso, con una flecha que dice hacia dónde se mueve. Con números, de −100 a +100 y el 0 en el centro, solo donde se cumplen las cuatro condiciones del piloto (J.6). El número mide la posición, no si algo es bueno o malo. [00 PLAN GENERAL de 07, decisión 5; 04g, 5.1]

El dial maestro: servir. El hilo de los nueve principios del Arca es uno: «¿sirve, o se sirve?» (3.6). Ese es el dial del Estado:

Un solo texto da los dos polos a la vez. A los pastores que «se apacientan á sí mismos» (Ez 34:2)◦prueba ·, Ezequiel les reprocha primero el defecto: «No corroborasteis las flacas, ni curasteis la enferma: no ligasteis la perniquebrada, ni tornasteis la amontada, ni buscasteis la perdida»; y después el exceso: «sino que os habéis enseñoreado de ellas con dureza y con violencia» (Ez 34:4)◦prueba ✔. Y dice el centro: «Yo buscaré la perdida, y tornaré la amontada, y ligaré la perniquebrada, y corroboraré la enferma […]. Yo las apacentaré en juicio» (Ez 34:16)◦prueba ✔. [Kiko, 8-oct (04m, apartado E); 04h, 3.3; Ezequiel 34 y Mateo 20 en la Reina-Valera 1909]

Los nueve principios del Arca como diales. Cada principio del Arca (3.2) es un dial: su centro es la medida justa que las tradiciones guardaron, y sus extremos, dos vicios. Solo se pone un polo donde un texto ya leído lo dice; donde el Arca no tiene texto, se dice y no se inventa.

La tabla de los nueve diales, con sus dos vicios y su centro, se ve en el nivel completo.

Principio (3.2)Defecto (izquierda)CentroExceso (derecha)
P1. El gobernante existe para el puebloNo cuida ni cumple (el dial maestro)Servir: el que manda es el servidorSe sirve: el pueblo débil para que el Estado sea fuerte; el rey tenido por deidad
P2. Impuestos moderadosEl impuesto tan bajo que no sostiene lo común (Mencio lo rechaza también)La medida justaEl pueblo pasa hambre porque los de arriba consumen demasiados impuestos
P3. No quitar al pueblo su tiempoSin texto en el ArcaEl reposo y el tiempo propioTodos edifican y labran para los señores
P4. Pesas y medidas justasDisminuir la medida«Balanzas justas, pesas justas» (Lv 19:36)◦prueba ✔; «la pesa cabal le agrada» (Pr 11:1)◦Añadir pesos a la balanza
P5. Devolver lo confiadoSin texto en el ArcaDevolver íntegroNo devolver; hacerse robar la suma
P6. Contra la usura; perdonar las deudasSe trata aparte, en 3.3
P7. Cada uno responde de lo suyoAbsolver al culpable: justificar al impío (Pr 17:15)◦Cada uno por su propio pecado; examinar antes de castigarLa culpa compartida: castigar al hijo por el padre
P8. El castigo no es un negocioNo ejecutar la sentencia a tiempo (Ecl 8:11)◦Castigar para quitar el mal, no la haciendaLas multas como ingreso
P9. Más leyes, más pobrezaSin leyes: todo según la voluntad o el capricho del reyLa medida justa de leyesCuantas más prohibiciones, más pobre el pueblo

Los dos vicios están escritos en seis de los nueve (P1, P2, P4, P7, P8 y P9); en dos más hay uno solo (P3 y P5); la usura tiene su apartado. Un solo verso da a la vez dos polos de P7: «El que justifica al impío, y el que condena al justo, ambos á dos son abominación á Jehová» (Pr 17:15)◦prueba ✔. Y el de P8 lo dice el Eclesiastés: «Porque no se ejecuta luego sentencia sobre la mala obra, el corazón de los hijos de los hombres está en ellos lleno para hacer mal» (Ecl 8:11)◦prueba ✔. El defecto de P3 y el de P5 se buscaron en las fuentes ya leídas y no se rellenan: la pereza del perezoso (Pr 6:9-11)◦ es de quien trabaja, no de quien manda, y el caso del arma que no se devuelve a quien ha perdido la razón (Platón, República I, 331c)◦ es una excepción a la regla de devolver, no un vicio. [04h, 3.3; 04p, fila 31]

Aquí termina lo que enlazaba.Seguir con «J.4 La balanza y el dial» →

J.4 La balanza y el dial

La idea: la balanza es para lo que se da y se recibe entre dos; el dial, para la conducta de uno. La balanza equilibrada es el centro del dial.

El Arca ya tiene la balanza (3.2, P4): la pesa cabal, en Egipto, Israel, la India, el judaísmo, el islam y China. Mide la reciprocidad entre dos partes: lo que el ciudadano da y lo que recibe; lo que el Estado promete y lo que cumple. Los dos platillos. El dial, en cambio, mide la conducta de uno solo: dónde cae, entre dos vicios, lo que hace una norma o una institución. Las dos medidas se unen en el título de este anexo: la balanza equilibrada, la que tiene los platillos iguales, es el centro del dial. Cuando el Estado sirve, lo que da y lo que recibe se equilibran; cuando se sirve, un platillo baja. Por eso la obra habla de «lo que habría sido de ajustarse a lo recibido»: no es una opinión sobre cómo debería ser el Estado, sino la medida de la distancia entre lo creado y el centro que ya estaba escrito. [04o, puntos 1 y 4; 3.2, P4; 04g, 5.1]

J.5 Las tres capas y la ficha

La idea: primero se dibuja el equilibrio; encima, lo creado; y después se mide la distancia y hacia dónde va. Cada cosa evaluada lleva una ficha de tres medidas.

Las tres capas, en este orden:

  1. El equilibrio. El árbol recto con el centro de cada dial, tal como sale de lo recibido. Se dibuja primero, para que el centro no se pueda mover después.
  2. Lo creado. Sobre esa misma plantilla, dónde cae hoy cada cosa: cada norma, cada institución, cada situación. Con su mejor defensa al lado, como en todo el libro (0.3).
  3. La distancia. Lo que habría sido de ajustarse a lo recibido frente a lo creado, y hacia dónde se mueve: si se acerca al centro o se aleja. Es la «dirección de los hechos» de 0.3, hecha visible.

[04g, 5.1; Kiko, 8-oct]

La ficha. Cada cosa que se evalúa lleva tres medidas:

  1. Dónde caen sus diales: por defecto o por exceso; con número solo en el piloto, con zona y flecha en lo demás.
  2. Cuánta verdad comprobada hay detrás: los niveles A, B y C de cada dato que la sostiene (0.3), y qué parte sigue siendo presunción (0.4).
  3. Hacia dónde evoluciona: si se acerca o se aleja del centro, con los hechos en orden de fechas.

Ninguna de las tres dice la intención de nadie: un patrón no prueba una intención (0.3). [04c, apartado 4, «Tres medidas»; Kiko, 8-oct: «sí a las dos»]

Lectura del autor, lo global y lo particular

Lectura del autor, lo global y lo particular (palabras del autor, 6-oct-2026; las imágenes son suyas, para explicar la idea, no datos): primero se mira lo global y después lo particular. Una misma fuente da de beber a animales distintos según su caudal: con poco caudal no vive un pez, y una vaca sí puede beber. Y un solo árbol tiene muchas ramas: la que nace al sur recibe más sol que la del norte y tendrá más hojas, y cuenta también el agua que reciben las raíces. Con la obra pasa lo mismo: la Constitución, bajada de una fuente oficial, es la verdad de su texto, pero cada artículo marca una dirección distinta y no se aplica el mismo a todos los casos. Por eso el centro de cada dial se escribe una vez, para todos (J.2), y cada cosa que se evalúa lleva su ficha, con sus variables (J.5). Mirar solo lo global tiene un riesgo: la respuesta de plantilla, que trata todos los casos como iguales aunque cada uno traiga su información. La propia ley pide lo contrario: motivar el acto, y una motivación de plantilla no cumple ese deber (10.4).

[palabras de Kiko, 6-oct-2026 (libreta de flecos, sección 6: «Lo global y lo particular»); 03b, A7; Ley 39/2015, art. 35, ya en 10.4]

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J.6 El piloto

La idea: el dial se prueba primero en pequeño, con las palabras del artículo 1.1 de la Constitución y con la dignidad, y solo lleva números si cumple cuatro condiciones.

Las cuatro condiciones para que un dial lleve número, fijadas antes de medir:

  1. Los polos son dos vicios, no el bien y el mal (anexo del 4.3). Si un dial pone «bien» a un lado y «mal» al otro, falla.
  2. El centro se escribe antes de mirar los datos, con la definición del bien común (J.2 y 7.4).
  3. Se miden frutos observables, no propósitos ni intenciones; y se miden diseños e instituciones, nunca personas.
  4. Un perfil, no un porcentaje único: una media global esconde lo que importa; se da cada dimensión a la vista, y un porcentaje por dimensión solo si tiene umbral escrito de antemano, dato de nivel A y cálculo que cualquiera pueda repetir.

[libreta 78, apartado 3; 04g, 5.1; Kiko, 8-oct: «sí»]

El diseño del piloto. Las palabras que la Constitución promete en su artículo 1.1, «la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político» (Constitución, art. 1.1)◦prueba ✔, y la dignidad del artículo 10.1 (1.4). Para cada palabra, tres o cuatro dimensiones elegidas entre los datos de nivel A que la obra ya tiene, sin buscar ninguno nuevo; para cada dimensión, el defecto, el centro y el exceso, con el umbral escrito antes del dato; y el resultado en tres palabras: «cerca», «se aleja por defecto» o «se aleja por exceso». Las dimensiones candidatas, por comprobar una a una con el conjunto delante: para la justicia, los plazos y las condenas de los tribunales (7 y anexo A); para la igualdad, los aforamientos, la pobreza infantil y la diferencia entre lo público y lo privado; para la libertad, las sanciones administrativas y el silencio administrativo; para el pluralismo, el umbral de entrada y las subvenciones a quien ya tiene escaños. Antes de publicar un número, la regla se prueba con una muestra juzgada aparte. [libreta 78, apartado 4; Constitución leída en el BOE]

Lo que el piloto es y lo que no. Es la prueba de que el método se puede aplicar sin trampa; no es el veredicto sobre el Estado, que ya está dicho en el dictamen (9). Si una dimensión no cumple las cuatro condiciones, se queda sin número y va como lectura del autor. [libreta 78, apartados 3 y 7]

El piloto, hecho sin números. Un dial por palabra: el centro, escrito antes de mirar ningún dato; a la izquierda, el vicio de no cuidar, y a la derecha, el de servirse, como en el dial maestro (J.3); y en cada dimensión, la flecha en tres palabras, solo con lo que la obra ya tiene y su remisión. El centro es el bien: de lo que hizo, «vió Dios que era bueno» (Gn 1:10)◦. Y el mal es errar ese blanco, como lo nombran el griego y el hebreo de la Biblia (3.2) y el sánscrito (F.8).

Los cinco diales, con su centro y sus dos vicios, y lo que sostiene cada flecha, con su remisión, se ven en el nivel completo.

PalabraIzquierda: no cuidaCentroDerecha: se sirve
LibertadEl fuerte hace lo que quiere y el débil no tiene a quién acudirEl poder la garantiza y solo pone el límite que protege a los demásLa tutela, el poder decide por el ciudadano, pide permiso para todo y castiga sin juez
JusticiaLa justicia que no llega, plazos que la vacían, condenas que no se cumplen, el poder que no se corrigeA cada uno lo suyo, a tiempo y con la misma leyLa justicia como instrumento, se persigue al incómodo y se perdona al propio
IgualdadEl abandono, el que menos tiene queda fueraLa misma ley para todos, sin privilegio y sin abandonoEl privilegio, el poder se exime de la ley común y reparte según quién
Pluralismo políticoLa voz sin cauce, nadie recoge lo que el ciudadano diceTodas las voces con las mismas reglas, y decide quien tiene el mandatoEl cierre, las reglas protegen a quien ya está dentro
DignidadLa persona como número o trámiteCada persona vale por ser persona, antes del Estado, y se la trata como finLa persona como medio del aparato

Lo que sostiene cada flecha (solo lo que la obra ya tiene; cada dato, completo, en su apartado):

  • Libertad, la presunción en lo sancionador: se aleja por exceso. La ley la reconoce, pero donde la práctica invierte la carga de la prueba hay que reclamarla caso por caso (7.5, caso 3); y la palabra de la autoridad hace prueba (D.13, n.º 3).
  • Libertad, el silencio cuando el ciudadano pide para sí: cerca. Si vence el plazo sin resolución, la regla general es que el silencio le da la razón (D.13).
  • Libertad, el silencio cuando el ciudadano pregunta: se aleja por defecto. En la petición y en el acceso a la información, el silencio dice no (10.4; D.13, n.º 7), y las reclamaciones de transparencia porque la Administración no contestó en plazo van a más cada año (A.5, art. 105.b).
  • Justicia, los plazos: se aleja por defecto. Crecen los asuntos penales pendientes, el órgano de gobierno de los jueces no tiene datos de lo que dura de verdad un proceso, y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos condenó a España por la lentitud del Constitucional (A.7, art. 120.3).
  • Justicia, la justicia gratuita: se aleja por defecto. El turno de oficio está en huelga indefinida, sin resolver, y una comunidad tardó diecisiete años en actualizar lo que le paga (A.7, art. 119).
  • Justicia, la reparación del error judicial: se aleja por defecto. Se pide un error evidente, en un plazo corto y con riesgo de pagar las costas, y no se publica cuántas veces se concede (A.7, art. 121).
  • Justicia, el gobierno de los jueces: se aleja por defecto. Su órgano de gobierno estuvo cinco años y medio con el mandato caducado: el poder que no se corrige (A.7, art. 122; 7.4).
  • Igualdad, los aforados: se aleja por exceso. A los aforados, en su mayoría de las fuerzas de seguridad, los juzga un tribunal distinto del de los demás, y la única cifra oficial se dio de palabra en el Congreso (8.5, n.º 8; C.1).
  • Igualdad, la pobreza infantil: se aleja por defecto. Los menores están más en riesgo de pobreza o exclusión que el conjunto, y España es el país de la Unión que menos la reduce con transferencias (7.5, caso 5; A.2, art. 39).
  • Igualdad, lo público frente a lo privado: sin flecha. Las comparaciones de la obra son en bruto, sin ajustar por la cualificación ni la antigüedad (8.6), y no aíslan lo que se mide.
  • Pluralismo político, el umbral de entrada: se aleja por exceso. El reparto y el umbral nacieron para corregir la fragmentación, y el Consejo de Estado escribió que la fórmula beneficia a los partidos grandes y perjudica a los pequeños (6.4). La otra cara: las barreras son legales, y las han avalado el Constitucional y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (capítulo 6, «Límite honesto de la prueba»).
  • Pluralismo político, las firmas: se aleja por exceso. El partido que ya tuvo representación no presenta firmas, y el nuevo sí (6.4). La otra cara: el Tribunal Europeo de Derechos Humanos vio esa exigencia considerablemente por debajo del máximo que indica la Comisión de Venecia (6.4).
  • Pluralismo político, el dinero: se aleja por exceso. Las subvenciones van a quien ya tiene escaños, y los adelantos, solo a quien ya las cobró: un partido nuevo parte de cero (6.4).
  • Dignidad, la persona como trámite: se aleja por defecto. La ley deja elegir cómo tratar con la Administración, pero la cita previa obligatoria funciona como barrera, y el Defensor del Pueblo recomendó admitir escritos sin ella; y el tiempo de los trámites no entra en ninguna cifra oficial (8.4).
  • Dignidad, la persona como medio: sin flecha. Lo que la obra mide es la carga (8.4); llamarla «medio» sería lectura, no dato.

[fila 542 de 08/01: Kiko, 12-oct-2026, 13:4x, el piloto sin números; fila 619: los cinco centros aprobados, chat de 08.26, 17:2x; cada flecha, con lo que la obra ya tiene y su remisión]

Conclusión, lo que arrojan los datos: los dos vicios a la vez. Las flechas no van a un solo lado. Se alejan por defecto, el Estado no cuida, en lo que toca la vida diaria del ciudadano (7.4): la infancia, los plazos y la justicia gratuita, la reparación del error judicial, la respuesta a quien pregunta y los trámites; y también en el órgano de gobierno de los jueces, que no se renovó. Se alejan por exceso, el Estado se sirve, en lo que toca al acceso y al trato del propio poder: el tribunal de los aforados, la entrada de partidos nuevos y su dinero; y también en la presunción en lo sancionador. Una sola dimensión está cerca: el silencio que da la razón a quien pide para sí. Son los dos vicios del dial maestro, a los dos lados de servir (J.3). [filas 542 y 619 de 08/01, 12-oct-2026; las flechas, arriba, cada una con su remisión]

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J.7 Lo que el dial no mide

La idea: el dial no mide intenciones ni personas, no sustituye a la auditoría y no dice que el Estado sea ilegítimo.

[04p, apartado 4; 04h, 3.3; 04n Q9; 04c, apartado 5]

Lectura del autor

Lectura del autor (palabras del autor, 8-oct-2026; es lectura, no dato): cada palabra que promete la Constitución tiene varias caras, como una persona tiene varios papeles; cada cara es un dial entre dos extremos, y «su palabra tiene un centro»: la dirección es el bien común del pueblo. Lo que el autor ve en el conjunto es lo que este anexo mide: un Estado que, en lo que promete al ciudadano, se queda corto, y en lo que se toma de él, se pasa (7.4 y 8). Que esa doble polaridad sea también la línea de la virtud de cada uno, y que el centro de la persona y el del Estado sean el mismo, es su lectura, y no lleva números: la vara se aplica a los dos lados (0.5), y el autor se la aplica primero a sí mismo (anexo G). [libreta 78, apartado 1; anexo del 4.3; 04p, fila 23: dentro del J, como lectura del autor y sin números]

J.8 La balanza, pesa a pesa

La idea: una sola pesa para todo, también para quien pesa: primero, ¿roca o arena?; después, por sus frutos, ¿sirve más allá de sí, se sirve, o no cuida ni cumple? Con ella se pesa aquí lo que expone el libro (lectura del autor).

Lectura del autor: cómo se lee la tabla.

Lectura del autor: cómo se lee la tabla. Es la ficha de J.5 aplicada a lo que expone el libro, sin instrumento nuevo. El primer paso de la pesa, roca o arena, ya está dado en cada apartado: cada dato de la tabla está allí con su fuente y su nivel, y la remisión lleva a él. Aquí va el segundo paso. La segunda columna dice hacia dónde se aparta la aguja del centro: por defecto (no cuida ni cumple), por exceso (se sirve) o cerca del centro; con la flecha solo donde la obra tiene los hechos en orden de fechas, y sin número, porque ninguna fila cumple todavía las cuatro condiciones del piloto (J.6). La tercera columna es el fruto que lo muestra. Y la cuarta es lo que pesa en el otro plato: lo que se cumple, la mejor defensa del Estado o el dato que no encaja, porque la vara se aplica a los dos lados (0.5). Se pesan cosas, nunca personas ni intenciones (J.7). Lo que la obra mide sin afirmar su causa (la vivienda y los hijos, la confianza, la salud y la familia: 8.8 a 8.10) no está en la tabla: sin causa, no se puede decir de qué lado se aparta. [parlamento de la balanza (08/22), apartados 8, 10 y 11; J.5 a J.7]

Lo que se exponeHacia dónde se aparta la agujaEl fruto que lo muestraLo que pesa en el otro plato
El orden de las leyes (1.1)Por exceso: la ley que escriben los hombres, en el lugar de la ley de DiosQuien invirtió el orden fue, en 7 de 8 casos, quien tenía el poder de legislar (1.7)La ley escrita, común a todos, da la seguridad jurídica que la Constitución garantiza (la defensa del Estado, cargo 1)
Los derechos de la persona (2.2)Cerca del centro: la ley los reconoce, no los daLa Constitución los llama «inherentes» (2.2)El derecho a la vivienda no se puede reclamar sin una ley que lo desarrolle (5.1)
El consentimiento (5.4)Por exceso: da por consentido lo que el pueblo no consintióUn registro y un código en setenta y dos horas, cuando el interesado tiene cero días (5.4)El Estado y el derecho son ficciones jurídicas, y no es un vicio mientras se declare (5.3)
Las presunciones del Estado (5.2)Por exceso: la carga de la prueba, en el ciudadanoSus actos se presumen válidos, la palabra de su agente hace prueba y la ignorancia de las leyes no excusa (5.2)Sin la presunción de validez ninguna administración podría funcionar, y todo acto se puede recurrir (la defensa del Estado, cargo 20)
El contrato social (6.1)Por exceso: se da por firmadoEs una idea, no un documento (6.1)Un Estado existe sin que nadie se lo conceda (Montevideo, 1933), y todo orden nuevo se funda así (6.2; 5.3)
El acceso al poder (6.4)Por exceso: los controlados eligen a sus controladoresBarreras de entrada, y la iniciativa popular no toca la ley electoral ni los impuestos (6.4)Hay sanciones, tribunales y partidos nuevos (6.4)
La Constitución, artículo por artículo (7.1)Por defecto: no cumple lo que escribe69 de los 169 artículos no se cumplen, y se incumple el doble en lo que promete al ciudadano que en lo que organiza al poder (7.1; 7.4)93 se cumplen (7.1)
El freno (7.4)Por exceso: frena más donde el poder se controla a sí mismoCinco veces más que donde protege al ciudadano (7.4)En 23 de los 69 artículos que no se cumplen ya hay una declaración formal externa (7.1)
El cobro y el deber (7.6)A los dos lados: por exceso al cobrar, por defecto al cumplirEl cobro se ejecuta sin juez; el deber del Estado necesita antes una ley que lo desarrolle (7.6)El cobro está sujeto a recurso y a control judicial, y puede suspenderse aportando garantía (la defensa del Estado, cargo 13)
La moneda (8.3)Por exceso: se lleva tiempo de vida sin que nadie lo vote ni dé su consentimiento; se aleja desde 1971100 euros guardados el 1 de enero de 1971 compran hoy lo que entonces 3,90 (8.3)El dinero sin respaldo permite responder a las crisis, y lo gobierna un banco central independiente (la defensa del Estado, cargo 17)
La carga sobre el trabajo (8.4)Por excesoDe cada 100 euros que cuesta el trabajo de un asalariado medio, al menos 41 van a cotizaciones e IRPF (8.4)Nueve de cada diez euros de la protección social son prestaciones (5.1, n.º 23)
El silencio (8.5)A los dos lados: por exceso con el ciudadano, por defecto consigoEl silencio del ciudadano se castiga solo; el del sistema hay que perseguirlo durante años (8.5)La ley obliga a motivar los actos que limitan derechos, y la pregunta por escrito deja constancia (10.4)
La hucha de las pensiones (8.6)Por defecto: no guarda ni da la sumaSe vació y está invertida, por ley, en deuda del propio Estado; se publica cada dato, nunca la suma (8.6)El Estado sigue pagando y obteniendo préstamos (9)
La cuenta del sistema (9.1)Por exceso: la regla que aplica a cualquier empresa no se la aplica a síLa Seguridad Social tiene patrimonio neto negativo desde 2017, y las administraciones gastaron más de lo que ingresaban en 28 de los 31 años de 1995 a 2025 (9.1)Un Estado no es una empresa: tiene poder tributario y no desaparece como ella (9)
Lo que cuesta obtener lo mismo (9.1)Por defecto: no hace crecer; se aleja con cada generaciónCada generación necesita más años de vida, más normas y más trámites para obtener lo mismo, y el hueco se cubre con deuda (9.1)Hay logros reales, y la obra concede lo que es cierto (11.4)
La compensación del daño (10.6)Cerca del centro: la propia ley ya obliga a compensar el daño injustoPor el daño de un servicio público, el particular reclama a la Administración, no al empleado (10.4)Cuanto más arriba, más estrecho el camino (10.6)
Esta obra (2.5)Se pesa con la misma pesa: si dice más de lo que prueba, se apartaCada capítulo dice su límite honesto, y el dictamen no tiene valor oficial (9)La mejor defensa del Estado contra la obra se oye entera en el juicio (11.2)

El camino de vuelta. De cada rama seca que pesa esta tabla, el camino de vuelta a lo recibido, gesto a gesto, está en J.1.

Límite honesto de la prueba

Dónde se oye la defensa del Estado

La defensa del Estado frente a este anexo («la obra no es neutral: la vara la pone el autor»; «un dial es una opinión con forma de cifra»), y lo que la obra le responde (el centro lo pone lo que converge, se escribe antes de medir y se aplica a los dos lados), se oyen en el juicio: 11.2, las cuestiones previas. [glosario 8.13; 0.5]

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Para recordar