Apocalipsis del Sistema
Edición de lectura · Kiko Orozco Rocamora
Elige un capítulo o un apartado. Si prefieres leer la obra de corrido, o imprimirla, está también entera en una página. Hay además otra puerta de entrada: el mapa del árbol, la obra dibujada como un solo árbol.
- Agradecimientos del autor
- 0 Propósito, y cómo se lee esta obra
- 0.1 Lo que la humanidad ha guardado con más celoLo que los pueblos guardaron con más celo muestra lo que tenían por ley por encima de toda ley, y en lo esencial coincide.
- 0.2 Adónde lleva esta obraEsta obra revela cómo funciona el sistema, lo mide con la ley que todos los pueblos guardaron y lleva a cuatro puertas, todas dentro de la ley.
- 0.3 Cómo se lee cada capítuloCada capítulo separa siempre el dato de la interpretación, y el lector elige a qué nivel lee.
- 0.4 Verdad, presunción, falso y mentiraVerdad, presunción, falso y mentira son cuatro cosas distintas, y esta obra no las mezcla.
- 0.5 La vara: la verdad de los hechos y sus frutosEsta obra mide en dos pasos, la verdad de los hechos y sus frutos, y solo tiene por sólido lo que coincide en tradiciones independientes. La pesa: ¿roca o arena? Y, por sus frutos, ¿sirve más allá de sí, se sirve, o no cuida ni cumple? Vale para quien pesa (lectura del autor).
- 0.6 El mapa del libroEl libro va de lo que está por encima de toda ley a lo que cada persona puede hacer, y termina en el juicio.
- 1 El orden de las leyes
- 1.0 Propósito
- 1.1 Las cuatro leyes y su ordenPor encima de todo, la ley de Dios; después, la ley natural; después, la costumbre; y al final, la ley que escriben los hombres. El orden oficial es el inverso.
- 1.2 La ley de DiosLa ley de Dios es la que gobierna lo creado, y por eso va la primera.
- 1.3 Discernir: no todo lo que se ha llamado «dios» es el CreadorNo todo lo que se ha llamado «dios» es el Creador. El verdadero sirve y rechaza la adoración; el que suplanta la reclama.
- 1.4 La ley natural: quince tradiciones y un veredictoLa ley natural, saber distinguir el bien del mal con la razón, la tiene cualquier persona. Lo confirman tradiciones sin contacto documentado entre sí, y también se dice quién sostuvo lo contrario.
- 1.5 La costumbre, ley no escritaLa costumbre es ley no escrita, nacida del uso de una comunidad, y el propio Estado ha tenido que reconocerla.
- 1.6 La ley escrita, y cuándo una ley deja de serloUna ley es ley si nace de la razón, busca el bien común, la dicta quien tiene autoridad y se da a conocer. La ley injusta no es ley.
- 1.7 Quién invirtió el ordenEl orden lo invirtió, en 7 de 8 casos, quien tenía el poder de legislar: la parte que ganaba con el cambio.
- 1.8 Las dos jurisdicciones, y nombrar las cosas por su nombreHay dos jurisdicciones, la de la verdad y la del Estado. Desde aquí, cada cosa se llama por su lugar en el orden real.
- 1.9 La legitimidad de la autoridad: original y derivadaLa autoridad es el poder de mandar con título. Solo la ley de Dios y la ley natural tienen autoridad original, porque nadie las dictó para su provecho; la costumbre y la ley escrita tienen autoridad derivada, que vale mientras sirve a lo de arriba y se pierde cuando quien manda se sirve a sí mismo.
- 2 La persona y los derechos que preceden al Estado
- 2.0 Propósito
- 2.1 La persona y el ente sin cuerpoLa palabra «persona» tiene dos sentidos, el ser humano por su dignidad y la institución a la que la ley trata como persona. No son lo mismo.
- 2.2 El derecho de nacimiento y los derechos inalienablesCada persona trae al nacer derechos que ninguna ley le da ni le puede quitar. La ley los reconoce; no los crea.
- 2.3 «Soberanos somos todos»Cada persona es dueña de sí misma, porque lleva en sí la imagen de su Creador, y nadie lo es por naturaleza de otra. No exime de la ley ni da autoridad frente a nadie: cada uno responde de sus actos.
- 2.4 El cuerpo, la conciencia y el respetoSi el cuerpo es el territorio de cada persona y la conciencia su gobierno, la única base para convivir entre personas libres es el respeto.
- 2.5 Todos somos aprendices: el gobierno de uno mismoNadie es maduro por declararlo. Todos somos aprendices, y la madurez se reconoce en los frutos.
- 2.6 El camino que sigue esta obra, y el que dejaEsta obra parte de la misma raíz que muchas personas que defienden su soberanía, pero sigue un camino distinto, el de la prueba: lo que no tiene documento es una presunción, y no se admite.
- 3 Lo que todas las tradiciones guardaron: el Arca
- 3.0 Propósito
- 3.1 La convergencia y la pata cojaLo que pueblos sin contacto documentado coinciden en guardar, y además pasa la vara, es ley de Dios. Lo que solo se repite puede ser costumbre torcida.
- 3.2 El Arca: la ley de Dios, principio por principioNueve principios se repiten en pueblos sin contacto documentado entre sí, cada uno con tres o más patas, y cada uno con su pata coja.
- 3.3 La usura, la línea roja más antiguaCobrar por el solo paso del tiempo lo condenaron Israel, Grecia y el islam, y la India lo limitó; y perdonar las deudas es la ley más antigua que se conserva escrita.
- 3.4 Quién escribe la pata cojaCuando un texto contradice el Arca, casi siempre lo escribió quien mandaba o su ministro, o se escribió para él.
- 3.5 Por qué casi nadie la conoceLa ley más antigua casi nadie la conoce porque no se escribió, porque se escribió en latín o porque quedó fuera de las listas.
- 3.6 El hilo del Arca: servirLos nueve principios del Arca dicen lo mismo de nueve maneras: hemos venido a servir. El que manda sirve, quien sirve no pierde, y lo que no sirve se separa.
- 3.7 Arqueología en busca de las reglas del juego de la vidaDoce tradiciones cuentan que se recibió una ley, una enseñanza o una sabiduría para vivir; nueve, que se perdió o que muchos se apartan de ella; y diez, que hay un camino de vuelta, que es volver a lo recibido.
- 4 Discernir: el mal sin cuerpo
- 4.0 Propósito
- 4.1 Cómo describen las religiones el mal sin cuerpoMuchas tradiciones describen un mal sin cuerpo propio, que acusa, engaña y se hace muchos, y que solo actúa a través de otros. La Boétie vio lo mismo en el poder: uno solo manda porque muchos se lo dan.
- 4.2 La lucha entre el bien y el malMuchas tradiciones cuentan una lucha entre el bien y el mal, pero casi todas ponen al ser humano a elegir, y no a dos dioses iguales. Y varios textos ven poderes sin cuerpo detrás de los reinos.
- 4.3 Los ángeles caídos y la suplantaciónEl canon etíope cuenta que unos ángeles caídos enseñaron a los hombres las armas y los llevaron a adorar lo que no es Dios, y la Biblia común guarda el mismo aviso. Sus espíritus, dicen los textos, siguen en la tierra; y las tradiciones enseñan a no caer en sus susurros.
- 4.4 El padre de la mentiraEl Evangelio llama al diablo «padre de mentira», y otras tradiciones ponen también la mentira del lado del mal. La obra usa esa imagen solo como lectura del autor, con una sola fórmula: «apunta hacia».
- 5 Lo que se da por supuesto
- 5.0 Propósito
- 5.1 Lo que se da por supuesto y lo que es: el dinero, el poder y la informaciónMuchas cosas que se dan por supuestas no las dice ninguna ley; las sugiere un nombre oficial o una cifra que se repite. Puestas al lado de la norma y del dato, dicen otra cosa.
- 5.2 El edificio de las presuncionesEl Estado se sostiene en presunciones: da por cierto, sin haberlo probado, lo que más necesita. Ordenadas, forman un edificio de siete plantas, de los cimientos al tejado; y frente a cada una, la ley de Dios dice otra cosa.
- 5.3 La ficción jurídica: cómo existen el Estado y el derechoEl Estado y el derecho existen porque se reconocen, no porque tengan cuerpo. Son ficciones jurídicas, y una ficción declarada no es un vicio: se vuelve engaño cuando se presenta como un hecho natural.
- 5.4 La raíz: la presunción en lugar del consentimientoTodas estas maniobras tienen una raíz común: la presunción ocupa el lugar del consentimiento. Y empieza el día en que se nace. Esa es la piedra que sostiene toda la obra: el pueblo no consintió; nació dentro y lo aceptó sin saberlo.
- 5.5 Por qué ha duradoNinguna pieza, por separado, hace caer el edificio; juntas, impiden ver que no se sostiene. Y la costumbre hace el resto.
- 6 Cómo se construyó el Estado
- 6.0 Propósito
- 6.1 El contrato que nadie firmóEl contrato social no es un documento, sino una idea para explicar por qué se obedece. Sus autores la presentaron así, y el poder tomó de ella lo que le servía.
- 6.2 Cómo se autoproclama un EstadoNingún Estado recibió su autoridad de nadie por encima. La tiene porque la ejerce y porque otros se la reconocen. Cuando además se declara el único intérprete de la voluntad de Dios o del bien común, y deja de admitir corrección, se autoproclama.
- 6.3 Propiedad y poderEl poder de gobernar y el derecho a poseer estuvieron unidos durante siglos. En España, la ley los separó en 1811. Y desde el siglo XVI, hasta el poder más absoluto tenía un límite: no tomar el bien ajeno sin causa justa.
- 6.4 El acceso al poder: cinco pensadores y siete casos¿el poder cambia de máscara pero es siempre lo mismo? Cinco pensadores, de Ibn Jaldún en el siglo XIV a Tilly en el XX, dicen que gobierna siempre una minoría. Un estudio reciente mide que una parte de los países ha salido de ese orden. España está en un punto mixto, y se puede decir dónde.
- 6.5 La separación de poderes y el derecho de resistenciaMontesquieu respondió cómo se evita que el poder abuse: que el poder frene al poder. Locke, qué pasa cuando ya no frena: el gobierno que traiciona su encargo se disuelve a sí mismo. Y la rebelión es el último recurso, que la Declaración Universal quiere hacer innecesario.
- 7 La auditoría: la Constitución frente a los hechos
- 7.0 Propósito
- 7.1 El método: auditar el contrato social«¿se cumple el contrato social?» no tiene respuesta comprobable así formulada. Pero si la Constitución es su traducción escrita, la pregunta se parte en 169 preguntas que sí la tienen.
- 7.2 El método de NúrembergEl poder no se juzga con relatos, sino con sus propios documentos. Quince normas, cada una frente al hecho que le sigue.
- 7.3 La Constitución y los hechosOnce casos más con el mismo método. Dos rompen el patrón, y uno, leído en su original, no es lo que parecía.
- 7.4 El bien común frente al organigramaSeparados en dos grupos, los mismos 169 artículos muestran que la Constitución se incumple el doble en lo que promete al ciudadano que en lo que organiza al poder. Y que el freno actúa cinco veces más cuando el poder se controla a sí mismo.
- 7.5 La corrupción de la formaAlgo puede conservar su nombre, su cargo y su título y haber perdido la sustancia que lo sostenía. Las tradiciones lo vieron; y el propio sistema auditado mide así: por los resultados.
- 7.6 El cobro blindado y el deber aplazadoCuando el ciudadano incumple, el Estado cobra solo y deprisa; cuando incumple el Estado, el ciudadano no tiene un mecanismo igual. No hace falta suponer mala fe: bastan los artículos, las cifras y las sentencias.
- 7.7 El diseño legal que enfrenta a la genteNo es que la gente sea peor. Algunos diseños legales obligan a decidir deprisa, cuando la prueba aún no existe, y pueden enfrentar a las personas sin que nadie haya actuado de mala fe.
- 8 Los frutos
- 8.0 Propósito
- 8.1 El dinero sin respaldo y la deudaEl sistema monetario actual nació de una decisión política fechada; la mayor parte del dinero la crea la banca al prestar; la deuda mundial está en máximos; y España ha escrito en su Constitución que la deuda se paga antes que nada.
- 8.2 Setecientos años de advertenciasDesde la Edad Media, autores sin contacto documentado entre sí, varios de ellos dentro del propio poder, advirtieron lo mismo: alterar el valor de la moneda es una forma de quitar al pueblo sin pedirle permiso.
- 8.3 El tiempo de vida que se lleva la monedaEl dinero es tiempo de vida guardado. Si pierde valor, se pierde tiempo de vida, sin que nadie lo vote ni dé su consentimiento.
- 8.4 La cargaLa cifra oficial de presión fiscal mide lo que recauda el Estado frente a toda la economía, no lo que soporta una persona. Medida sobre el coste de su trabajo, la carga es mucho mayor, y distinta para el asalariado, el autónomo y el que trabaja con una sociedad.
- 8.5 La extracciónEl sistema toma actuando, y toma también no actuando. Cuando el ciudadano omite, el sistema tiene recargo, sanción y apremio; cuando omite el sistema, el ciudadano tiene que acudir a un tribunal y esperar años.
- 8.6 A dónde va cada euro, y quién sostiene a quiénEl total del gasto público se publica, y se puede seguir. Lo que no se publica sumado es el detalle que permitiría juzgar si el sistema sirve al pueblo o se sirve a sí mismo.
- 8.7 La industria, el campo y la vivienda«cada vez que el Estado mete mano en algo, lo asfixia». La obra no lo acepta ni lo descarta en bloque: lo comprueba sector por sector, y dice dónde se confirma, dónde se complica y dónde no aguanta.
- 8.8 Vivienda y fecundidadLa vivienda se ha alejado del salario y los hijos están en mínimos. Que lo uno cause lo otro, o que ambos vengan de la captura institucional, no está demostrado: la pregunta causal queda abierta.
- 8.9 La confianzaLa sensación de que la gente es peor que antes es, según la mejor evidencia disponible, una ilusión. Lo que sí está bajo es la confianza en las instituciones.
- 8.10 La salud y la familiaDe lo que se ve a simple vista, los datos oficiales confirman una cosa y matizan las otras: el consumo de antidepresivos se ha multiplicado; los suicidios y los divorcios, medidos por habitante y separando a la población española de la extranjera, no suben. Se dice lo que muestran las series y no se afirma ninguna causa.
- 8.11 El efectivo y la señalLos pagos grandes en efectivo se limitan cada vez más y se prepara un euro digital; el texto de la Biblia que habla de condicionar el comprar y el vender a una señal lo liga a la lealtad a un poder, no a un medio de pago.
- 9 El dictamen
- 9.0 Propósito
- 9.1 La quiebra camufladaCon la regla que el sistema aplica a cualquier empresa, estaría en causa de disolución, y su propia ley lo excluye del concurso. Su deuda mayor la tiene con el ciudadano, que es a la vez quien la paga.
- 9.2 La forma sin sustancia, y cuando el pueblo retira la legitimidadAlgunas tradiciones dieron al pueblo o a sus consejos un modo de retirar a quien gobierna sin sustancia. Cuando ese modo no existe, o falla, la historia muestra una secuencia que se repite: primero se agota la sustancia del poder, y solo después el pueblo deja de sostenerlo.
- 10 Las puertas
- 10.0 Propósito
- 10.1 Lo que se propone: un Estado que sirva al puebloLos mismos textos que mandan pagar y obedecer ponen la condición en el mismo lugar: la autoridad es para el bien de quien obedece. La obra está de acuerdo con pagar a un Estado que sirva, y su camino es pedir, no dejar de pagar.
- 10.2 La metamorfosis del EstadoNo se reclama un Estado nuevo, sino que el que hay se alinee con la ley que está por encima de la suya y sirva al bien común, porque solo así recupera su legitimidad. Las propuestas del autor van marcadas como tales, separadas de lo que ya existe.
- 10.3 La depuración sin venganzaCorregir no es vengarse. Se audita para separar lo que sirve de lo que daña, sin desmantelar sistemas enteros ni cortar cabezas; la responsabilidad se establece por acto y con fuente, nunca por pertenecer a un colectivo; y quien corrige, como el médico, necesita cuatro cosas: consentimiento, buscar el bien del corregido, la medida justa y un rumbo.
- 10.4 La constancia escrita y la preguntaEl ciudadano no tiene que arreglar la casa del Estado, sino dejar constancia. Pide por escrito la norma y la resolución que amparan lo que se le exige, y lo que le respondan, o el silencio, queda registrado. Desde ese momento, quien tramita ya sabe.
- 10.5 El botiquín de escritosEl botiquín son los modelos de escrito listos para rellenar, cada uno con sus artículos y sus plazos. Aquí, su índice y su regla; los doce modelos completos, en el anexo D.
- 10.6 El derecho a compensaciónCuando alguien causa un daño injusto, la respuesta madura de un sistema jurídico no es solo castigar: es compensar. La ley española ya obliga a hacerlo cada vez más arriba: el particular, la Administración, la justicia, el Tribunal Constitucional y el legislador. Cuanto más arriba, más estrecho es el camino.
- 10.7 El deslindeCuando el límite entre lo que corresponde al Estado y lo que corresponde a la persona ya no se ve, se pide que se vuelva a marcar, con las dos partes presentes. No es una acusación ni una demanda de derribo: es una figura del Código Civil.
- 10.8 El Registro de los frutosEl Registro de los frutos es el archivo público que la obra propone: cada ciudadano dejará constancia de sus escritos al Estado y de la respuesta o el silencio, y todo converge en un juicio popular de la verdad. Hoy es una propuesta, no un archivo en marcha.
- 10.9 La brújulaLas puertas de este capítulo sirven para pedir al Estado; esta sirve para mirarse uno. Tres preguntas: cómo te hace sentir vivir en este árbol, cómo lo vive el otro y a qué das tu consentimiento. Lo que uno siente es una señal, no una prueba, y se lee junto a los frutos. La respuesta no es dato de la obra: es tuya.
- 11 El juicio popular de la verdad
- 11.0 Propósito
- 11.1 Qué es y cómo se haceEl juicio popular de la verdad es un tribunal de opinión que juzga al Estado cargo por cargo, con sus reglas a la vista: cada cargo con su prueba, la defensa del Estado en su propia jerga, la respuesta de la obra y la última palabra para la institución. El jurado se elige por sorteo y su imparcialidad se mide por los frutos: voto razonado por escrito y público, exclusión por conflicto de interés caso a caso, recusación también por la institución juzgada y ningún examen de ideas.
- 11.2 Las cuestiones previasAntes de los cargos, el Estado puede objetar al método y al propio juicio. Son veintiocho objeciones; cada una se oye en su mejor forma, se responde una vez y se dice dónde aguanta.
- 11.3 Los cargosCada cargo es una presunción del Estado puesta a prueba: lo que dicen la ley de Dios, las tradiciones y su propia ley; dónde está probado; la pregunta; su mejor defensa, en su propia jerga; la respuesta de la obra; y la última palabra para la institución.
- 11.4 La defensa frente al dictamenFrente al dictamen de la obra, «opinión desfavorable» (9.1), el Estado tiene trece objeciones. Cada una se oye en su mejor forma y se responde una vez. La obra concede lo que es cierto en cinco, y lo que queda en pie es la misma vara.
- 11.5 Las preguntas para el juicio y el relevoLas preguntas para el juicio van a las instituciones, y cualquiera puede enviarlas ya; las preguntas para el relevo, a quien quiera seguir investigando. El relevo es la invitación a continuar la obra con el mismo método.
- 11.6 El llamamientoEl juicio no termina con una condena, sino con un llamamiento: a quien sabe hacer lo bueno, que actúe; a quien se reconoce en un patrón de mentira, que rectifique; a los mensajeros de la verdad, que disciernan con pruebas; y a quien lee, la pregunta que deja el experimento de las improntas, con la brújula de 10.9. Lo que clama al cielo se dice aquí, una sola vez.
- Anexo A. La auditoría completa de la Constitución: los 169 artículos
- Anexo B. La carga fiscal en detalle
- Anexo C. Lo que cuesta el Estado: el anexo de datos
- Anexo D. El botiquín: los doce modelos de escrito
- Anexo E. Lo que se afirma sin documento
- Anexo F. El Arca: los textos de cada tradición, con su fuente
- Anexo G. Cómo se hizo esta obra, para repetirla en otro país
- Anexo H. El glosario
- Anexo I. Las fuentes
- Anexo J. La balanza equilibrada: lo que habría sido de ajustarse a lo recibido